La ignorancia, el primer enemigo mortal

La ignorancia, el primer enemigo mortal del maestro masón

Tan mortal es la ignorancia, para el hombre, que impide el  uso de su inteligencia; y es tarea del Maestro Masón superar a tan peligroso enemigo.

La liturgia de este grado es clara en este aspecto. En su primer viaje el futuro Maestro Masón, simboliza en este, un andar milenario que se basa en el trivium; Gramática, Retórica y Lógica, las tres artes que desarrollan la inteligencia.

El trivium

Gramática.-  Parte de la lingüística que estudia la estructura de las palabras y sus accidentes, así como la manera en que se combinan para formar oraciones; incluye la morfología y la sintaxis, y ciertas escuelas incluyen también la fonología.
Y también es el conjunto de normas y reglas para hablar y escribir correctamente una lengua. Esto es en la parte académica.

En la parte masónica; Estudiar esotéricamente un texto requiere conocer sus correspondencias alfabéticas y numerológicas. Escribir, es representar ideas mediante signos o caracteres; en grados filosóficos  “grabar” y en la maestría, “trazar”.

Para el Maestro Masón la gramática, enseña a expresar las ideas con las reglas propias del lenguaje, su estudio y dominio es parte de quien privado de la palabra, desarrolla el arte de escucha, discerniendo pensamientos por dominio de  los impulsos.

El estudio de la gramática permite formar e interpretar palabras, y dotarlas de un sentido definido. Introduce al conocimiento del Verbo como percepción éste de la realidad espiritual.

El ejercicio del silencio es una manera de evitar los complejos, errores y perjuicios que acuden y enturbian la mente. El silencio predispone al encuentro con el “Yo”. La gramática enseña el origen divino de la palabra, y el poder que obra, aprendiendo a ser prudente en los juicios y conductor de su temperamento.  

Retórica.- La academia nos dice que es el conjunto de reglas o principios que se refieren al arte de hablar o escribir de forma elegante y con corrección con el fin de deleitar, conmover o persuadir. Disciplina que estudia la forma y las propiedades de un discurso.

Para la masonería; El arte de embellecer el lenguaje con los ornamentos de su construcción con el propósito de que el orador tenga el poder de persuadir o influir en aquellos que le escuchan, implica y requiere un buen conocimiento de todas las demás artes liberales. La antigua regla dice que el orador debe ser conocedor de todas las artes y las ciencias.

El orador.·.  clasifica los lenguajes en:

  • profano (signos organizados por cada cultura).
  • sagrado (lenguaje que transmite por sí mismo un esoterismo y refleja una ideología hierática; sánscrito, hebreo, árabe, etc).
  • secreto ( sistema de comunicación que contiene enseñanzas esotéricas -alfabetos mágicos, signos de reconocimiento, jerga simbólica, gestos rituales, palabras de paso).

Lógica.- Es la parte de la filosofía que estudia las formas y los principios generales que rigen el conocimiento y pensamiento humano.

Para la Masonería; Es el arte de discernir lo verdadero de lo falso. En las ciencias de letras,es cosmogonía, el conocimiento del mundo manifestado  El poder de un razonamiento preciso es esencial para comprender tanto derechos como deberes.

El desarrollo de la inteligencia es importante para combatir la ignorancia, no expresaremos concepto de inteligencia, ya que el compañero lo sabe de sobra.

El sentido filosófico de la ignorancia.

El estudio y dominio de este trivium es vital en la vida del Maestro Masón ya que al desarrollar la inteligencia le será más fácil comprender la ignorancia y su solución.

En la filosofía occidental se distingue a la ignorancia en dos tipos:

  • La ignorancia sabia, aquella en que «se sabe que no se sabe»
  • La ignorancia profunda, aquella en que «no se sabe que no se sabe» o inocencia.

Por otra parte se puede entender de modo absoluto o relativo:

  • En un sentido absoluto y aplicado a una persona o grupo social, la ignorancia es una descalificación que degrada en la escala social y en la valoración individual.
  • En un sentido concreto significa «no saber algo determinado» frente al conocimiento de otras muchas cosas o a «tener un conocimiento imperfecto sobre» alguna materia en particular.

En este segundo sentido es donde el concepto de ignorancia adquiere toda su dimensión en su referencia al conocimiento, transformándose en una herramienta para conseguirlo.

No se trata, entonces de una «ausencia» sino de una «carencia de» o de una «imperfección» respecto de un conocimiento adecuado.

Y es en este caso cuando la ignorancia muestra diferentes propiedades del proceso cognitivo así como sobre la afirmación de su validez como conocimiento.

En otras palabras la ignorancia permite “conocer” “aprender” y salir de ella. Siempre y cuando se sepa uno ignorante y se quiera salir de ese estado.

 

La ignorancia como realidad social y la labor del Maestro Masón

Lo distinto, la novedad, lo inesperado, tiende a verse como algo peligroso y amenazante en el proceso cognitivo.

En este sentido, se inclina a la ignorancia, frente a la tensión que supone la ampliación de lo conocido.

No es extraño, pues, que algunas creencias de tipo ideológico y moral alaben la ignorancia como fuente de dicha. Estas creencias promueven que la tradición es el valor social fundamental respecto a las preguntas que puedan abrir la mente al conocimiento de nuevos aspectos de la realidad.

Enseñar al ignorante, la labor de todo Maestro Masón. Al ignorante que quiera salir de ese estado, que no solo lo lleva al desconocimiento de algo, si no a no poder desarrollar su inteligencia.

El buen constructor inicia en casa.

V:.H:. Vincent Freeman.

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